Las frases usadas en estos días por
el presidente Vizcarra “país solidario”, “solamente unidos superaremos este
problema”, “todos somos una nación”, se convirtieron en huecas y sin sentido al
escuchar sus propuestas: 30,000 millones de soles para las líneas 3 y 4 del
Metro de Lima y rehacer la carretera Central. Son tres proyectos que repiten la
injusta distribución de las inversiones de los últimos 199 años y que han
logrado producir un territorio de 1´285,000 Km² con una población de 30
millones de habitantes cuya tercera parte se encuentra en Lima y no hay más
ciudades ni siquiera parcialmente equivalentes que la sustituyan en algo. Lima
es el único lugar del país al que hay que llegar para obtener parte de esos
beneficios únicos que la hacen única y deseable en el país.
Óbviamente Lima no produce esa
riqueza que recibe anualmente vía presupuesto general de la república, la
producen Las Bambas, Antamina, Cuajone, Antapacay, Cerro Verde, con su
producción minera, Ica, Piura, Lambayeque y La Libertad con sus agro
exportaciones, Cusco con su atractivo turístico. Lima recibe la energía hidroeléctrica
más barata del mundo producida por el Mantaro en Huancavelica que es la región
más pobre del país, Lima recibe el gas de Camisea que Cusco su región de origen
no disfruta.
El problema de producir solamente dos
realidades, una en un solo punto país y otra en el resto, es que los intereses
de estas realidades serán cada vez más distantes y contradictorios, por este
camino trazado desde hace 199 años, el Perú solamente llegará algún día a un
punto de ingobernabilidad.
Yo reclamo una visión nacional que
parta de la reflexión que ni a Lima ni al Perú le conviene que el modo de vida
de Lima siga distanciándose del modo de vida en el resto país.
Además estos tres proyectos están
pensados desde un análisis regional muy simplista, las deseconomías de aglomeración
que soporta Lima, no se solucionarán con las líneas 3 y 4 del Metro.
La remodelación de la carretera
central es un proyecto muy poco eficiente frente a lo que sería la misma
cantidad aplicada a un tren modernizado al nivel del siglo XXI que ya llega con
trocha ancha hasta Huancavelica a solo 200 Km del mar y a solo 300 Km del
puerto minero de San Juan de Marcona, entonces este ferrocarril podría
extenderse y descongestionar el trajín minero en El Callao. Al desarrollo
ferroviario se oponen intereses de transportistas a los que el gobierno (ojalá
inconscientemente) les está haciendo caso. Intereses tan claros que han logrado
eliminar todo vestigio ferroviario en el Ministerio de Transportes.
Decepcionante por decir lo menos,
llegaremos a los 200 años como "país" ¿? encontrando argumentos para
seguir produciendo vía presupuesto general de la república el peligroso
desequilibrio regional que nos caracteriza, metiendo todos los huevos en la
canasta Lima que además tiene un sismo de grado 8,6 Mw en su agenda.

No hay comentarios:
Publicar un comentario