miércoles, 29 de julio de 2020

Decepcionante mensaje al país.


Las frases usadas en estos días por el presidente Vizcarra “país solidario”, “solamente unidos superaremos este problema”, “todos somos una nación”, se convirtieron en huecas y sin sentido al escuchar sus propuestas: 30,000 millones de soles para las líneas 3 y 4 del Metro de Lima y rehacer la carretera Central. Son tres proyectos que repiten la injusta distribución de las inversiones de los últimos 199 años y que han logrado producir un territorio de 1´285,000 Km² con una población de 30 millones de habitantes cuya tercera parte se encuentra en Lima y no hay más ciudades ni siquiera parcialmente equivalentes que la sustituyan en algo. Lima es el único lugar del país al que hay que llegar para obtener parte de esos beneficios únicos que la hacen única y deseable en el país.
Óbviamente Lima no produce esa riqueza que recibe anualmente vía presupuesto general de la república, la producen Las Bambas, Antamina, Cuajone, Antapacay, Cerro Verde, con su producción minera, Ica, Piura, Lambayeque y La Libertad con sus agro exportaciones, Cusco con su atractivo turístico. Lima recibe la energía hidroeléctrica más barata del mundo producida por el Mantaro en Huancavelica que es la región más pobre del país, Lima recibe el gas de Camisea que Cusco su región de origen no disfruta.
El problema de producir solamente dos realidades, una en un solo punto país y otra en el resto, es que los intereses de estas realidades serán cada vez más distantes y contradictorios, por este camino trazado desde hace 199 años, el Perú solamente llegará algún día a un punto de ingobernabilidad.
Yo reclamo una visión nacional que parta de la reflexión que ni a Lima ni al Perú le conviene que el modo de vida de Lima siga distanciándose del modo de vida en el resto país.
Además estos tres proyectos están pensados desde un análisis regional muy simplista, las deseconomías de aglomeración que soporta Lima, no se solucionarán con las líneas 3 y 4 del Metro.
La remodelación de la carretera central es un proyecto muy poco eficiente frente a lo que sería la misma cantidad aplicada a un tren modernizado al nivel del siglo XXI que ya llega con trocha ancha hasta Huancavelica a solo 200 Km del mar y a solo 300 Km del puerto minero de San Juan de Marcona, entonces este ferrocarril podría extenderse y descongestionar el trajín minero en El Callao. Al desarrollo ferroviario se oponen intereses de transportistas a los que el gobierno (ojalá inconscientemente) les está haciendo caso. Intereses tan claros que han logrado eliminar todo vestigio ferroviario en el Ministerio de Transportes.
Decepcionante por decir lo menos, llegaremos a los 200 años como "país" ¿? encontrando argumentos para seguir produciendo vía presupuesto general de la república el peligroso desequilibrio regional que nos caracteriza, metiendo todos los huevos en la canasta Lima que además tiene un sismo de grado 8,6 Mw en su agenda.

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