Introducción.
Es imprescindible una Agenda Urbana y Regional para el nuevo gobierno 2011-2016. Esta, acabaría con 190 años de inacción por el estado republicano peruano sobre este tema. Parte importante de esa agenda, lo urgente, consistirá en acciones para mitigación de los impactos causados por el cambio climático, es decir proyectos MDL de re forestación, de control de contaminación y otros hasta ahora ignorados por el estado, pero lo importante, será el correlato urbano y regional de esas acciones pensadas en sus respectivos niveles de análisis y por lo tanto planeadas a nivel nacional.
En base a esta Agenda, el estado peruano deberá asumir de otra manera la mejora de la calidad de vida en los centros poblados que se formen tanto como resultado de los grandes proyectos, como por resultado del asentamiento poblacional espontáneo.
Así como el estado inca y posteriormente el estado colonial español tuvieron un rol importante en la conformación del territorio, el estado republicano no lo hizo y por eso hoy tiene un amplio pasivo por resolver, pero para el futuro, debería liderar, asumir, determinar, su responsabilidad en el desarrollo urbano y en el acondicionamiento del territorio respecto a cada iniciativa privada o gubernamental.
La modalidad actual, en la que el estado abandona su rol en las primeras etapas del asentamiento permitiendo un nacimiento informal, caótico y generalmente corrupto a cargo de traficantes informales de tierra, para regresar años después a asumir los pasivos sociales y ambientales construyendo infraestructura y proveyendo servicios, deberá ser modificada. El costo social económico y ecológico que esta modalidad produce hará cada vez más insostenible su vigencia. Sin embargo esta modalidad es la usada para la construcción de mas del 90% de los metros cuadrados techados cada año en el Perú. En su reemplazo el estado peruano deberá actuar en todos sus estamentos. El Congreso deberá dictar un marco legal que a partir de la modificación de la normativa del SNIP permita una más ágil intervención sobre todo es sus niveles de gobierno central y gobierno local. Planteados como política de estado estos proyectos que deberían integrar la cartera mundial de proyectos MDL, recibirán el interés de capital privado nacional y extranjero y de entidades de financiamiento especializadas. En detalle, la intervención deberá darse en las dos modalidades que han probado dar resultados:
- Para infraestructura y servicios, la vía de la concesión y
- Para la provisión de vivienda la modalidad ya probada de financiamiento bancario con Bono de Fomento Hipotecario agrandando el bono hasta que cada vez más peruanos puedan acceder a los programas y condicionando el bono a planteamientos de diseño territorial, no debería repetirse el caso de un 85% de los bonos aplicados a población de Lima Metropolitana y Callao.
La intervención en Lima Metropolitana deberá tener presente la escasez de fuentes de provisión de agua para un corto plazo. La escasez de terrenos, la baja densidad de ocupación y el efecto que esto crea para la operación de un sistema de transporte público masivo, elementos que determinan que Lima debe dejar de seguir creciendo y para ello debe dejar de seguir atrayendo población.
La ocupación urbana del territorio como política de estado.
El replanteo de grandes proyectos de infraestructura y de edificación
¿Porqué el estado peruano, como representante de una de las naciones que mas serán golpeadas en el corto plazo por los efectos del cambio climático, aún no tiene una política de estado para enfrentar este tema?
Teniendo más de un 50% de la población urbana concentrada en un solo punto de la costa del país ¿qué medidas a corto, mediano y largo plazo tiene planeado tomar el estado en este punto?
¿Porqué no está claro que son técnicamente insustentables políticas populistas como “Agua para todos” en el ámbito de Lima Metropolitana o que Megaproyectos como Collique, futuras nuevas “ciudades” en Carabaillo, Ventanilla y otras están mas por el lado de crear problemas que por el lado de aportar soluciones?.
Mega proyectos, migración y urbanización.
Emprender Mega proyectos o grandes proyectos de infraestructura, debería implicar una previo análisis sobe su ubicación en el territorio y sobre los efectos que producirá tanto respecto a migraciones, asentamientos poblacionales, demandas y pasivos ambientales y muy en especial la conveniencia del nuevo arreglo territorial proveniente de esa ubicación.
No debería repetirse el caso de una riqueza natural como el gas, que a mil kilómetros de su punto de origen favorece únicamente la zona del país con mayor desarrollo relativo en desmedro del resto del país. El efecto desestabilizador en la gobernabilidad regional que genera este esquema, es insostenible en el tiempo, la historia del Perú no soportará más casos como estos.
La alternativa al modelo de “exportador de materias primas”
¿Es viable alcanzar un ingreso nacional promedio compatible con un aceptable nivel de desarrollo basados solamente en la exportación de materias primas? Si optáramos por un modelo pro industrializador, ¿se ubicaría la industria en Lima?, ¿Y el agua?.
El estado peruano carece de una política de estado frente a esta y otras preguntas.
¿Qué hubiera sucedido si el gas del lote 88, descrito por todos como “un regalo de Dios”, se hubiera utilizado para producir a precios competitivos de mercado global: acero, cemento y petroquímica en un punto al sur como Marcona o Camaná, con dotación adecuada de agua, suficiente extensión para población urbana y la cercanía del mar para un puerto?, ese tipo de decisiones que deberían por lo menos evaluarse desde una perspectiva nacional amplia, ahora no son siquiera materia de reflexión.
Uno de los proyectos viales más ambiciosos del Perú, la carrretera interoceánica sur que une Inambari en la frontera con Brasil con el Océano Pacífico, vincula la nación sud americana con mejor y más exitoso historial de ocupación de fronteras como es Brasil y la nación con peor y menos exitosa ocupación del territorio en general y de las fronteras en particular como es el Perú.
