Apliquemos los conceptos básicos del planeamiento estratégico a la actual situación del crecimiento de la inmobiliaria en nuestro país.
Su fortaleza: el crecimiento interno, que se ve amenazado por la caída del crecimiento de nuestra economía arrastrada por las crisis mundiales. Su oportunidad: crear nuevo mercado, ampliar la base de la demanda, ¿es esto posible?
Yo creo que sí, pero además, creo que en la búsqueda de esta solución, subyacen la solución a por lo menos dos de los problemas que más debilitan nuestra economía, la pobreza extrema y la falta de mercado interno.
No es esta una disyuntiva nueva para una sociedad. Europa, hace más de dos siglos y los Estados Unidos hace más de un siglo, aplicando tecnología y ofreciendo a gran escala producción a precios al alcance de las grandes mayorías, lograron lo que se denominó revoluciones industriales y con ello, eliminaron o redujeron la pobreza, crearon mercado y llegaron a desarrollarse.
Tampoco es una disyuntiva nueva para el Perú donde, afortunadamente, ya hay precursores exitosos de esta futura revolución que ya se aprecia en la ropa de Gamarra, las bebidas gaseosas convertidas en el trampolín de éxitos transnacionales, los mototaxis, los celulares prepago y… los créditos hipotecarios.
Sin embargo es específicamente en este último producto en el que podemos ver un mayor potencial de crecimiento.
Crecimiento pero con planeamiento.
Porque implica el uso a largo plazo del territorio, la alteración definitiva del paisaje, la irrupción en el medio ambiente y la posibilidad de empeorar o mejorar la calidad de vida de millones de personas en varias generaciones, la habilitación de tierras rústicas y la construcción de vivienda e infraestructura urbana no debe ser, como ha sido hasta la fecha, dejada predominantemente a la iniciativa individual de pobladores sin recursos.
Cientos de asentamientos humanos en los que tres o cuatro generaciones de pobladores debieron sufrir la falta de servicios básicos para después de 40 años exigirlos y obtenerlos del estado, deberían ser suficiente ejemplo del porqué no deberíamos dejar que esto se repita, pero, para lograrlo no vayamos por el camino de la caridad o de dádiva política, para tener éxito en esta empresa, vayamos por el lucro que es, a fin de cuentas, la única manera de transformar esta posibilidad en parte del mercado.
De las microfinanzas a la inmobiliaria y al desarrollo urbano.
El éxito de las Cajas Municipales de Ahorro y Crédito, así como el de los programas Techo Propio y Mivivienda, permiten proponer nuevos productos inmobiliarios no ya dedicados a poblaciones establecidas en áreas urbanas sino en poblaciones a las que en el corto plazo les estará obligado migrar en aras de su subsistencia, es decir las poblaciones de extrema pobreza, afectadas por eventos que tarde o temprano las afectarán y las llevarán a migrar. ¿podemos ignorar este enorme grupo poblacional?, más propiamente dicho, ¿podemos seguir ignorándolo?
No solo no deberíamos ignorarlo sino que tomarlos en cuenta implicaría además de un reto nacional, la más importante oportunidad para las actividades relacionadas a la construcción, la inmobiliaria, el desarrollo urbano y en definitiva el desarrollo del país.
El estado peruano no existe para la mayoría de los peruanos. A lo largo de los años, dejó de asumir cada vez más roles para las mayorías y asumió solo los que le significaron rédito político, en la práctica, se ausentó del ámbito rural.
Hoy, el ámbito rural ha experimentado un renacimiento colgado de la posibilidad de nuevas producciones para la exportación, pero al mismo tiempo, nuevas amenazas se avizoran contra las poblaciones rurales. El agotamiento de las fuentes de agua y el cambio climático, son solo dos de las grandes amenazas para importantes poblaciones que se verán obligadas a migrar en el corto plazo, pero ¿A dónde?, ¿A Lima como desde hace 60 años, pero esta vez con menos agua y menos terreno libre?, ¿A las demás ciudades muchas de las cuales tienen iguales o peores condiciones que Lima? O a nuevas áreas con la ventaja de poder en ellas partir del valor cero de terrenos y sacar ventaja del mínimo de compromisos legales y burocráticos.
Para expertos en vivienda y en desarrollo urbano, resulta penoso ver como en el Perú se pierden oportunidades. De
